Una fina lluvia entristece la noche,
los truenos retumban a lo lejos
la ciudad huele a lluvia
más allá del mar,
más allá de una ventana abierta.
´Más allá de ti
el silencio se queda estancado
bajo un cielo nublado,
me quedo quieta,
me tapo los oídos
para no escuchar
el sonido de tu voz.
No quiero sentir nada,
no quiero pensar,
no quiero recordar,
ni sufrir, ni rogar.
Los días a tu lado
han sido interminables.
El reloj parado,
el tiempo parado,
mi corazón parado.
Lo que era invisible
se vuelve visible.
Te miro y lo confirmo,
las palabras exactas
llegan a mis labios,
ya no te quiero.

