La promesa

En sus labios azahares,

en su piel

olor a almendras.

En su pelo el aire fresco.

En sus ojos tristes

la luz de la luna llena.

Romería, risas,

preñada de ilusiones

baila al son de una vieja guitarra.

Un amor invisible la rodea

le deja poemas en el aire.

Un rastro carmesí

en sus labios,

lo busca entre la gente.

Abanicos de colores.

La risa de su amante

que escucha a lo lejos

le muetra el camino.

Tras la vereda

se encontraron sus ojos.

Se bebió la humedad de sus lágrimas,

se devoraron a besos

bajo las estrellas.

Apartando la flores silvestres,

enebro, hiedra y musgo

hicieron un lecho

donde sus cuerpos se encontraron.

Sus ojos y sus labios.

Su corazón y su sexo.

La promesa de un amor

eterno.

Cuando crecen amapolas

rojas en su vientre

sienten un estallido de amor

piensan a la vez,

¿Hará mi amor

raíces en ti?

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