Mis labios,
tu aliento.
Piel con piel
llenando los espacios.
Humedad, calor,
caricias que visten
el deseo.
Miradas que liberan,
besos que amarran,
pasión que devuelve
lo que una vez fue nuestro.
Desnudos en el mismo lecho
esclavos uno del otro
nos hacemos.
Nos entregamos, nos deshacemos,
nos derretimos.
Resurgimos, renacemos
con más vida, con más fuerza.
Dos amantes y un sueño,
amor que crece,
que inflama las noches,
que siembra luceros
para dar la bienvenida al alba,
amor rendido al deseo
y el mundo en nuestros besos.
