Y todo cambia,
un buen día se miraron
y no se reconocieron
¿Tanto habían cambiado?
El tiempo cruel y caprichoso
les dejó paralizados.
Lo que parecía eterno
se tornó efímero.
Ya no se esperaban
se alejaban.
Rencores insalvables
sintiendo el peso
de una mirada resentida.
Se hizo evidente
la crueldad de las noches
vacías.
La cama fría,
la soledad, la oscuridad
que había ido apoderandose
de sus cuerpos
y los aprisionaba.
Cayeron en el hastío
se rindieron y se perdieron
para siempre,

